Ansiedad, estrés y preocupación
A menudo, la inseguridad personal se acompaña de ansiedad constante, estrés elevado y una preocupación excesiva que dificulta la claridad mental. Asimismo, surgen pensamientos negativos recurrentes, episodios de ataques de pánico y una sensación de miedo sin razón aparente.
