Impacto de la ansiedad constante y la preocupación excesiva
Frecuentemente, el desborde expresado en episodios de llanto se alimenta de una ansiedad constante, un estrés elevado y una preocupación excesiva que activan pensamientos negativos recurrentes. Cuando la persona experimenta ataques de pánico o un miedo sin razón aparente, el malestar se intensifica, reflejándose en una consulta psicológica por episodios de llanto orientada a la contención.
