¿Cómo influyen la ansiedad constante y el estrés elevado en los sueños?
Cuando una persona experimenta niveles intensos de estrés elevado o vive bajo una ansiedad constante, el cerebro mantiene un estado de alerta que dificulta la transición hacia un sueño reparador. Esto deriva frecuentemente en problemas para dormir y severos problemas de insomnio. La preocupación excesiva y los pensamientos negativos recurrentes alimentan un ciclo donde el descanso se interrumpe por despertares abruptos acompañados de miedo sin razón aparente, sobresaltos o incluso episodios similares a ataques de pánico durante la noche.
